-

Hotel Riu Palace Oasis
Apertura el 8 de mayo
El sorprendente Hotel Riu Palace Oasis, situado en Gran Canaria, España, es sin duda un auténtico oasis de confort, donde disfrutar del servicio más exclusivo.
Este lujoso complejo rodeado de un jardín de palmeras de 65.000m2 y lagos artificiales dispone del mejor servicio (Todo Incluido 24h) y calidad para satisfacer todas las necesidades de sus clientes.
Pravets también es una buena base para descubrir Sofía, la elegante capital, además de algunos de los lugares más espectaculares del país: el monasterio de Rila o Koprivshtitsa, una joya de la arquitectura del renacimiento cultural búlgaro.
Recomendado en Pravets
Lo mejor de Pravets
Pravets
Situado a las faldas de un valle, Pravets es una parada verde muy cerca de Sofía. Rodeada de bucólicas praderas, esta localidad agrada por los muchos árboles que salpican su trazado urbano. El centro, carente de grandes monumentos pero muy agradable, lo recorre una gran zona peatonal con una fuente en el medio.
Cabe destacar la presencia de infraestructuras deportivas notables: un campo de golf de 18 hoyos, como parte del Hotel Riu Pravets; y unas instalaciones de muy alto nivel para practicar futbol, voleibol, tenis y baloncesto. Los alrededores, con un marcado encanto rural, son perfectos para la equitación y el cicloturismo.
A 3km del centro se encuentra el monasterio de San Teodoro Tiron, con una cuidada estructura blanca coronada de tejas rojas. A partir de allí salen varios senderos señalizados en los que podrá realizar bonitos paseos.
Conocida por ser el lugar de nacimiento de Todor Zhivkov, líder de la Bulgaria comunista entre 1954 y 1989, Pravets tiene la gran ventaja de estar a muy poca distancia de la capital Sofía, pero en un entorno natural muy agradable.
Sofia
Los barrios periféricos de Sofía, con hileras de edificios de la época comunista y el esqueleto en desuso de alguna que otra fábrica, no sugieren que estamos a las puertas de una de las ciudades más bellas y agradables del este de Europa. Suficientemente pequeño como para recorrerse a pie, el casco antiguo de Sofía luce elegantes avenidas, animadas terrazas, soberbios edificios y hermosas iglesias.
Entre estas últimas, quizá la más importante sea la Aleksander Nevski, construida en memoria de los soldados rusos que murieron en la guerra de independencia contra los turcos. A su impresionante estructura se le añade una entrada de mármol, pasillos coronados de mosaicos e impresionantes cúpulas en oro. En el interior hay murales, candelabros y ornamentaciones que añadidos al intenso olor a incienso, son una clara expresión de la religión ortodoxa dominante.
Otra iglesia muy bella es la de San Nicolás. Construida para la comunidad rusa de la ciudad, tiene una inmaculada fachada blanca, resplandecientes cúpulas doradas y vivos mosaicos verdes que captarán su atención de inmediato.
El centro neurálgico de Sofía es la plaza Sveta Nedelya, dominada por la catedral del mismo nombre. Tras su sobria planta grisácea se esconden preciosos murales. Cada jueves se celebra un interesante servicio en el que se bendice a los asistentes contra la magia negra.
En frente, y escondida entre edificios modernos, se encuentra la diminuta capilla medieval de San Jorge, construida sobre un templo romano del siglo IV a.C.
En la misma plaza se erige el Palacio Presidencial. No se pierda el cambio de guardia que se realiza en el patio, una ceremonia digna de ver.
A ambos lados del gran bulevar María Luisa encontramos la mezquita turca de Banya Bashi y la sinagoga sefardí, elegantes testimonios de un pasado y un presente multicultural.
Al final de esta concurrida vía se encuentra el mercado central de la ciudad. Variopinto y animado, recuerda el pasado de dominación otomana y la situación de Bulgaria entre oriente y occidente. Si acude a él, recuerde que en Bulgaria, para negar y afirmar con la cabeza se hace justamente lo contrario que en España.
Además de su arquitectura, también captarán su atención la cantidad de puestos y mercadillos donde comprar libros. Sin duda, la cantidad de literatura que se vende por las calles es uno de los aspectos más sorprendentes de Sofía.
Entre tanta visita, podrá pararse a descansar en alguno de los muchos parques de la ciudad. El Borisova Gradina es enorme y muy bello, con mantos de flores y numerosas estatuas que decoran su trazado. También destaca un enorme monumento de la época comunista.
El parque urbano de Sofía es más pequeño pero también muy agradable. Hay terrazas, columpios y una fuente en torno a la cual se reúnen hombres de todas las edades a jugar al ajedrez.
Iglesia de Boyana
A 12km del centro se encuentra la iglesia Boyana, el monumento más conocido y apreciado de Sofía. Esta pequeña ermita es una joya del arte ortodoxo del siglo XIII, la edad de oro de Bulgaria. Lo más interesante son los delicados y preciosos frescos bizantinos que adornan el interior, con un estilo que más tarde se propagó por el resto de los Balcanes, incluidas las famosas ermitas medievales de Kosovo. Para preservar estas obras maestras del arte religioso, las fotos están prohibidas y sólo se puede estar 10 minutos en el interior. Su conjunto fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1979.
Monasterio de Rila
En el fondo de un estrecho valle cubierto de bosques se encuentra el Monasterio de Rila, a 150km al sur de Pravets. Sus sobrias paredes esconden una belleza inimaginable desde el exterior, donde varios niveles de arcos y balcones se elevan para cercar un gran patio interior. En su centro se erige la Iglesia de la Natividad, con una estructura de una belleza singular y unos frescos de vivos colores que parecen cobrar vida. Su conjunto es ciertamente espectacular y supone una visita obligada.
Durante la ocupación turca, este monasterio, como muchos otros, se erigió como el gran defensor de la cultura búlgara, lo que le valió ser destruido en varias ocasiones. Como la iglesia Boyana, Rila también figura como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
Koprivshtitsa
Situado en las montañas de Sredna Gora, Koprivshtitsa es uno de los pueblos más bonitos de Bulgaria. A través de sus callejuelas empedradas descubrirá casas coloreadas, adornadas con enrejados de hierro y unos jardines impecables. El pueblo tiene varias casas-museo, ejemplos de lo que se conoce como el periodo de renacimiento nacional búlgaro.
Por todos lados surgen iglesias restauradas y puentes de piedra que cruzan serenos riachuelos. El más famoso es el Kalachev, desde donde Todor Kableshkov proclamó la insurrección contra la ocupación turca el 20 de abril de 1876.
Nada desentona en este lugar. Cuando está tranquilo, pasear por sus bucólicas calles le llevará a la Bulgaria del siglo XIX.
Desde la altura de alguna de las montañas de los alrededores tendrá unos panoramas impresionantes sobre el conjunto urbano. La vista sobre los tejados los rojizos merece la pena.
Senderismo
A pocos kilómetros al sur de Pravets surge la cordillera de Stara Planina, que cruza de este a oeste el país.
Aunque tiene una altura media de 700m, y sus senderos suelen ser fáciles y accesibles, Stara Planina tiene 30 picos sobre los 2000 metros, siendo el Botev el más elevado con 2376m. Los aficionados al senderismo disfrutarán de los panoramas sublimes que ofrecen estas montañas verdes, cubiertas de bosques y riachuelos.
Golf
El Hotel Riu Pravets tiene un campo de golf de 18 hoyos, par 72. El campo discurre entre suaves ondulaciones y varios puntos de agua, incluido el lago Pravets.
Esquí
Bulgaria cuenta con buenas estaciones de ski, aunque por tradición y popularidad internacional estén un escalón por debajo de lugares como Los Alpes. Las montañas de Rila, a 1h30 de Pravets, disponen de las estaciones más populares del país. Sin duda, la más completa es Borovets, que cuenta con las pistas más largas. Pamporovo es otra estación a lo grande, con muchas pistas y servicios.
También puede esquiar en el Monte Vitosha, muy cerca de Sofía. Las instalaciones y las pistas son más modestas que en las estaciones de las montañas de Rila, pero está más cerca, lo que puede resultar más conveniente a muchos.
Compras
La artesanía popular búlgara es como su historia, una mezcla de influencias. Le recomendamos los objetos de cerámica y cobre, así como los bordados hechos a mano. También encontrará los típicos iconos ortodoxos, muy similares a los griegos.
Gastronomía
La cocina búlgara es sabrosa, condimentada y muy similar a la de sus vecinos balcánicos. La influencia turca también es considerable. En ocasiones, la diferencia entre un plato búlgaro, griego, turco o serbio consiste en su nombre o en un ingrediente más o menos.
Carne: Destacan la kavarmá, guiso con carne de cerdo, puerros, vino, chile y hierbas del campo; la méshana skara o parrillada mixta; y el sarmí, carne picada y muy condimentada, envuelta en hojas de vid o col.
Yogur: Sin lugar a dudas, se trata del símbolo culinario del país. De hecho, los microorganismos que transforman la leche en yogur reciben el nombre de 'Lactobacillus bulgaricus' o 'bacilo de leche búlgaro'. El yogur es un componente imprescindible en la sopa fría 'tarator', que además contiene pepinos, ajo, aceite y nueces, y que se toma como el gazpacho. También es muy popular el 'airán', yogur diluido con un poco de sal.
En cuanto a quesos, el 'sírene', de vaca u oveja, es utilizado en muchos platos como la típica 'shopska salata', una ensalada de tomate, pepino, pimiento verde y cebolla.
Postres: La influencia otomana se deja sentir en los dulces como la baklavá, tarta de hojaldre rellena de nueces y miel; el 'tolumba', churro en almíbar; o el kadaif, fideo muy fino, también con nueces, canela y almíbar.
Vinos: Aunque han perdido el esplendor y los mercados que tenían durante la época comunista, los vinos búlgaros siguen siendo de buena calidad. El país cuenta con muchas variedades locales como el Mavrud, la Gamza, el Pamid y el Misquet rojo, entre otras, que dan lugar a excelentes caldos. A raíz de la crisis del sector, también se introdujeron variedades internacionales como el Cabernet Sauvignon, el Merlot y la Rkatsiteli, de origen georgiano.
1 888 RIU 4990