Vacaciones en Isla de Sal

Cabo Verde - Isla de Sal
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La pequeña Isla de Sal surge tímidamente del Atlántico, con unos paisajes desprovistos de vegetación que nos recuerdan que estamos en la misma latitud que el desierto del Sahara. Las austeridad de las tierras no sugieren en ningún momento que un día esta isla, como las otras del archipiélago de Cabo Verde, estaban cubiertas de un espeso manto verde. El paisaje incita a mirar hacia el mar: las paradisíacas playas que rodean la isla; los numerosos deportes acuáticos que podrás practicar; y el excelente pescado que los marinos locales capturan cada día, ponen de manifiesto la íntima relación que esta isla mantiene con el océano. Aquí no hay grandes aglomeraciones. Sólo poblaciones tranquilas y unos pocos hoteles, que hacen de Isla de Sal un lugar ideal para los que busquen tranquilidad.

Si has venido a la Isla de Sal a descansar en sus playas o a practicar tu deporte náutico favorito: surf, windsurf, buceo… te sugerimos que dediques al menos un día a conocer sus maravillosos parajes. No te arrepentirás de conocer los fantásticos rincones que esconde. 

Día 1

Te recomendamos alquilar un coche o incluso un quad y pasar el día recorriendo a tu aire los paradisíacos paisajes de Sal. 

Puedes empezar por Pedra de Lume, una antiguo poblado minero que permite visitar lo que habían sido las zonas de extracción de sal. El lugar se sitúa en el cráter de un volcán extinguido, en el que se han creado diversas piscinas naturales. Resulta realmente fascinante bañarse en sus aguas de altísima salificación y sentir como el cuerpo flota incluso sobre sólo unos centímetros de profundidad. 
Otra piscina natural, aunque de muy distintas características, se sitúa en Buracana. Intentad visitarla en un día soleado a última hora de la mañana y veréis un maravilloso efecto: la luz solar incide directamente sobre la cueva que allí se encuentra y da la impresión de ver un enorme ojo dentro de sus aguas. No te pierdas esta maravilla de la naturaleza. 
Aprovecha el día para conocer Espargos, el principal centro de servicios de la isla. Especialmente interesante es el muelle de su puerto comercial, Palmeira, punto de encuentro de barcos de pesca, embarcaciones de recreo y turísticas. Puedes quedarte a ver como los pescadores locales preparan sus capturas para la venta, sentarte en uno de sus bares o restaurantes o incluso embarcar en alguna salida turística para ver ballenas o tortugas o para dar un paseo por el mar. 
Otro lugar de la isla que resulta curioso conocer es Terra Boa, una área reconocida por mostrar un espejismo: la visión de un gran lago ahí donde no hay más que arena. 

Si la noche te atrapa y quieres vivirla intensamente, lo mejor es la zona de Santa María. Su oferta turística incluye algunos bares y discotecas que se unen a los que encontrarás en tu hotel. La playa ubica también algunos locales que han obtenido mucha popularidad ofreciendo música, baile y cocktails tropicales sobre la arena. No dudes en probar las bebidas que incluyen "grogue", el típico aguardiente local. 

Y finalmente, regresa a tu alojamiento en ClubHotel Riu Funana o ClubHotel Riu Garopa que te esperan para que puedas descansar y disfrutar de sus exclusivos servicios.

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