-

Hotel Riu Palace Oasis
Apertura el 8 de mayo
El sorprendente Hotel Riu Palace Oasis, situado en Gran Canaria, España, es sin duda un auténtico oasis de confort, donde disfrutar del servicio más exclusivo.
Este lujoso complejo rodeado de un jardín de palmeras de 65.000m2 y lagos artificiales dispone del mejor servicio (Todo Incluido 24h) y calidad para satisfacer todas las necesidades de sus clientes.
El Jardín del Atlántico
La Isla de Madeira es sin duda uno de los destinos más hermosos de Europa y es visitado por miles de turistas cada año en busca de los paisajes más impresionantes y únicos de este destino. Aunque pertenezca a Portugal, esta destino es totalmente diferente a lo que encontramos en su península.
Gracias a su clima agradable durante todo el año, esta isla ha desarrollado una flora y fauna que solo se puede ver en este destino. Extensas playas, bosques frondosos, pueblos pintorescos, majestuosos acantilados, piscinas naturales y abruptas montañas hacen de este destino un lugar único para pasar unas vacaciones.
Esta pequeña isla del Atlántico esconde parques naturales, reservas protegidas, jardines exóticos y un sin fin de actividades y deportes que realizar junto con la familia, pareja o amigos. En el centro podrás visitar museos, recorrer mercadillos, degustar la mejor gastronomía local, visitar parques temáticos, hacer tours completos y mucho más.
Descubre la mágica isla de Madeira con Riu Hotels.
Recomendado en Caniço de Baixo
Lo mejor de Caniço de Baixo
Caniço do Baixo
La playa delante del Hotel Riu Palace Madeira, a la cual se accede a través de una pasarela, es de piedras y en ocasiones puede tener mucho oleaje. Cuando el mar esté manso, podrá disfrutar de unas aguas frescas y limpias.
Porto Moniz
En esta ciudad del norte, muy de moda últimamente, hay unas bonitas piscinas naturales. Estos estanques de roca volcánica forman pequeñas entradas de mar bajo un acantilado. Las obras realizadas permiten acceder sin problema y disfrutar de aguas tranquilas mientras las olas del Atlántico rompen junto a usted.
Doca do Cavacas
Las famosas Piscinas Gomes se ubican en Doca do Cavacas. El complejo se compone de piscinas naturales, un acceso directo al mar y vistas impresionantes al mar.
Ponta Gorda
Este recién contruido complejo de piscinas está ubicado en la hermosa avenida Lido-Praia Formosa y cuenta con numerosas instalaciones adaptadas para que todos puedan disfrutar tranquilamente del sol y playa.
Ponta do Sol
Ponta do Sol (Punta del Sol) es el lugar má soleado y posee una hermosa playa. Tiene un clima y aguas agradables todo el año y gusta tanto a turistas como a isleños.
Jardim do Mar
Esta playa es considerada una de las mejores para los surfistas y para los que buscan escaparse de lo habitual, cuenta con tres playas: Portinho, Enseada y Ponta Jardim.
Ribeira do Faial
En el complejo de Ribeira do Faial encontrarás una gran piscina natural, restaurantes y un gran espacio para tomar el sol. Cuenta con una zona de juego con arena para todas las edades y una parte en la que pueden llevarse a cabo competiciones de voleibol, balonmano, fútbol y otro tipo de actividades.
Quinta do Lorde
La Quinta do Lorde es un encantador complejo situado en la Ponta de São Lourenço muy conocida por sus asombrosas vistas al mar y su belleza natural.
La arquitectura de este complejo se asemeja a una pintoresca villa costera y cuenta con una gran variedad de instalaciones para asegurar el confort a sus visitantes en cualquier momento del año.
Funchal
La capital administrativa también lo es en cuestión de turismo. Por esta razón, en esta ciudad coexisten bellas casonas típicas con construcciones recientes y sin encanto. De todos modos, el núcleo antiguo sigue manteniendo el encanto de siempre, con las casas y sus jardines, encaramadas sobre una colina frente al mar.
La zona monumental comprende varios edificios que reflejan el esplendor de su apogeo comercial, en los siglos XVI y XVII. Las fachadas blancas y sobrias están coronadas por bellos tejados anaranjados.
En contraste con la zona noble, el barrio de pescadores conocido como Zona Velha, destaca por su aspecto modesto, con viviendas humildes que se amontonan en calles paralelas al mar. Este pintoresco arrabal ha visto como en los últimos años abrían un gran número de restaurantes y tiendas de artesanía.
La ciudad también puede presumir de tener muchos y muy bonitos edificios religiosos, que combinan el fino estilo manuelino con el barroco. La Catedral y las iglesias de Carmo, Santa María, San Pedro y Colegio son las más destacadas. Estas dos últimas lucen bellos y coloridos azulejos portugueses.
No se pierda la lonja de pescado, muy animada y donde abundan los peces espada y los túnidos, parte importante de la gastronomía madeirense.
Si está en la ciudad en la temporada navideña, será testigo del espectacular juego de luces que engalana sus calles. Los arcos de luz del paseo marítimo son famosos en todo el país por su belleza; al igual que los espectaculares fuegos artificiales de la noche de fin de año.
Curral das Freiras
También conocido como el Valle de las Monjas, este pueblo de casitas blancas vive envuelto entre enormes montañas. El lugar es recóndito y la carretera que lleva hasta aquí, tallada en un acantilado vertical, es espectacular. Entre las grandes moles de basalto que la rodean, la localidad destaca por los huertos que se entremezclan con las viviendas. Las vistas desde el mirador antes de llegar son muy bellas.
Carretera antigua de Sao Vicente a Porto Moniz
Las carreteras en Madeira son muy buenas, y permiten descubrir en coche unos paisajes abrumadores. La que une Sao Vicente y Porto Moniz en sentido único, es sin duda la más espectacular de cuantas recorren la costa.
Le recomendamos empezar en el mirador de Boca da Encumeada, desde donde tendrá una de las mejores vistas de la isla. Una sinuosa carretera baja hasta Ribeira de Sao Vicente, donde empieza la carretera paralela al mar. Aquí el paisaje es el más amplio de la zona, pues el barranco es relativamente poco pronunciado.
Pasando por Ribeira do inferno, un barranco 20 veces más profundo que ancho, el paisaje cubierto de helechos describe una carretera serpenteante y llena de túneles. La zona es extremadamente húmeda, por lo que las cascadas y los saltos de agua caen de todas partes sobre el asfalto y los coches.
La carretera, siempre muy angosta, discurre constantemente azotada por las olas del Atlántico. Una de las estampas más bellas la procura el pequeño pueblo de Seixal, junto al mar y situado al fin de una profunda y estrecha garganta. Las casitas de esta modesta población contrastan con los mastodontes de basalto que la dominan.
Esta escénica ruta acaba en Porto Moniz, en el fondo de una sinuosa carretera que discurre entre bancales que esculpen el paisaje. Visto desde arriba, estos huertos escalonados forman un mosaico de diferentes tonos de verde.
Santana
Sus típicas casitas triangulares con techos de paja que llegan hasta el suelo hacen que sea uno de los pueblos más visitados de Madeira. Las más cuidadas lucen unas fachadas blancas con vivos adornos de colores. Además, muchas están rodeadas de bonitos jardines floridos que son un placer para la vista y el olfato.
La disposición irregular de las barracas refleja el trazado de los poblados originales de la isla. En un terreno difícilmente más agreste, los núcleos compactos y las plazas eran un lujo. Ahora las cosas han cambiado, aunque todavía quedan algunas poblaciones como Santana, testigos del pasado.
Cabo Girao
Este acantilado, que se precipita al mar desde 580m, es el más alto del archipiélago y el segundo más alto del mundo. El mirador, que se asoma al vacío, le regalará unas vistas panorámicas sobre la costa sur, incluidas las poblaciones de Funchal y Ribeira Brava. La afluencia de turistas es muy elevada, pero la belleza del paisaje lo merece.
Pico Ruivo
La cumbre más alta de Madeira, con 1862m, es también muy accesible. Tras dejar el coche en un aparcamiento cercano, un bonito camino en parte empedrado le llevará hasta la cima. Desde aquí dominará la isla y el Atlántico, disponiendo de unas perspectivas excepcionales. En ocasiones las nubes se entreponen entre el visitante y el paisaje, algo que puede ser molesto pero que forma parte del encanto de este lugar.
Magic Garden
El Magic Garden que se ubica en el parque temático Madeira Magic, ofrece a sus visitantes una preciosa exhibición de flores, plantas y flora propia de Madeira, así como una gran variedad de especies procedentes de todos los rincones del mundo. Tendrás la oportunidad de admirar especies exóticas, endémicas o especies supervivientes del bosque ancestral de Laurissilva.
Además de este precioso jardín temático, Madeira Magic cuenta con el Centro de la Ciencia, un planetario, módulos interactivos y divertidas actividades.
Este parque es ideal para los niños ya tiene un área especialmente designada para la celebración de cumpleaños, un restaurante al aire libre y un centro de salud de primera clase. Caído la tarde, podrás sentarte a tomar un té o visitar el salón de té del jardín disfrutando del buen clima y de las vistas del paseo marítimo.
Jardín Botánico
Es la atracción turística más famosa en la isla y se sitúa en Quinta do Bom Sucesso, en lo más alto de una colina y con fantásticas vistas panorámicas a la ciudad de Funchal. La mansión que ahí se encuentra fue construida en 1881 por la familia Reid, quienes crearon estos jardines como su parque privado.Con una superficie de 80.000 metros cuadrados, los jardines cuentan con una impresionante colección de especies de plantas, flores exóticas y aves tropicales, así como un área de investigación y mantenimiento. Podrás visitar el Museo de la Historia Natural y viajar en el teleférico que lo comunica con Monte.
Al caminar por sus pasillos podrás apreciar la armonía entre la mansión blanca, vistas panorámicas y los exuberantes jardines que se encuentran en bancales.
Deportes
Aunque se trata de una pequeña isla, Madeira reserva muchos espacios para realizar deportes y disfrutar con la familia y amigos de varias actividades. Encontrarás la posibilidad de hacer tours completos de la isla, pasear por las levadas, ciclismo, parapente, paseos en barco, piragüismo, surf, windsurf, kitesurf, submarinismo, pesca de altura, ver ballenas y delfines u observar pájaros. Además debido al buen clima durante todo el año, podrás participar en varias competiciones locales de la isla como la competición de senderismo, ciclimos, campeonato de parapente y muchas más.
Senderismo: Madeira ofrece muchas posibilidades para los amantes de las caminatas por la naturaleza. Muchos senderos transcurren por las "levadas": canales de irrigación que surcan las montañas para alimentar con agua los terrenos agrícolas más inaccesibles. Actualmente, estas vías constituyen uno de los reclamos turísticos más importantes de la isla. En total hay más de 200 levadas transitables. Las rutas más interesantes y destacadas son:
El balcón de Ribeiro frio: Es de las más cortas y accesibles, y también una de las más bonitas. Esta combinación hace que sea muy popular, por lo que si quiere un poco de tranquilidad debe ir por la mañana. Los bosques aquí son de ensueño: los árboles y las rocas están cubiertas de musgo, y de las ramas cuelgan largos líquenes. Al final del sendero se llega a un mirador, donde se encontrará cara a cara con los altos picos verdes del macizo central y con el Pico Ruivo, el más alto de la isla.
Vereda da Ponta de São Lourenço: El paisaje de esta península es semiárido, en claro contraste con los frondosos bosques que dominan el resto de Madeira. El sendero le permitirá descubrir los acantilados más bellos de la isla, que se precipitan a un mar del que surgen grandes formaciones rocosas. La zona también alberga vegetación endémica y una gran variedad de aves como el jilguero, el canario o el cernícalo.
Vereda da Encumeada: Pasa por impresionantes vertientes volcánicas y por envolventes bosques de Laurisilva, que incluye especies como tilos, laureles, clethras, orquídeas y margaritas.
Levada do Caldeirão Verde: Pasando por montañas cubiertas de cedros y hayas llegará hasta el profundo valle de la Ribeira de São Jorge. Las vistas sobre el interior son espectaculares: paisajes floridos, cuidadas terrazas agrícolas y pintorescas poblaciones de piedra.
Submarinismo: La costa de Caniço do Baixo forma parte de La Reserva Natural Marina do Garajau. Esta zona es muy rica en vida marina y abundan las empresas que le ayudarán a descubrirla. Hay inmersiones para todos los niveles, y las especies son muy variadas: pulpos, meros, delfines, barracudas, morenas, mantas y muchos tipos de coloridos peces.
Golf: Si eres un amante del golf, en Madeira encontrarás varias posibilidades para practicar este deporte. Cuenta con campos totalmente preparados para cada nivel de profesionalidad. Te recomendamos algunos como el Ponta do Pargo, Porto Santo, Palheiro Golf isla de Madeira y el campo de golf Santo da Serra.
Pesca Deportiva: Por su privilegiada situación en medio del Atlántico, Madeira tiene una floreciente industria de pesca deportiva. A partir del sur de la isla se organizan excursiones en las que es frecuente volver con distintas especies de atún, además de marlínes, doradas, wahoos y peces sierra.
Compras
Los bordados forman parte de la cultura de Madeira y son reconocidos mundialmente. En el Museo del Bordado podrás ver una exposición de las mejores y más valiosas colecciones madeirenses hechos durante el siglo XIX y XX. Aún se realiza esta técnica de hoy en día en muchos hogares madeirenses. Los visitantes aprenden unas técnicas sobre cada tipo de bordado y diferentes puntadas.
- Bordados: En 1850, los ingleses abrieron la primera fábrica y la industria despegó, convirtiéndose en una de las más importantes de Madeira. Todavía quedan 10.000 bordadoras en la isla, muchas de ellas trabajando desde sus casas. En cualquier parte de la isla podrá encontrar manteles o ropa con delicados bordados a mano. La industria se ha visto afectada por la modernidad y los métodos de producción más eficaces. En muchos casos, la tradición no se perpetúa. Las autoridades locales intentan preservar este arte popular, con un claro enfoque en la calidad
- Cestería: A partir de cañas de mimbre, encontrará cestas, posaplatos, sillas, mesas y otros objetos decorativos. El principal centro de confección se sitúa en Camacha, pero los fardos de caña apilados junto a las casas o en los techos son frecuentes por toda la isla.
Gastronomía y Vida Nocturna
Madeira cuenta con numerosos restaurante donde podrás degustar la gastronomia portuguesa pero también local. Productos frescos como el pescado y marisco pero también las mejores carnes de la isla preparadas al momento.
Recomendamos algunas especialidades como las sopas que se suelen tomar de primer plato como la Sopa de Madeira, Caldo Verde, Açorda. Si deseas comer pescado encontrarás platos dignos como Caramujos, Lapas Grelhadas, el Espadarte Fumado, el Bacalao y las conocidas Lulas (calamares). Los platos más tipico de Madeira son la Caldeira de pescado y la Cataplane. Si prefieres la carne entonces encontrarás platos suculentos como la Espetada y el Pollo asado con curry.
No te olvides de acompañar tu menu con un buen vino tipico de la isla como el Atlantis Rosado, el Dão o el Monte Vermelho. En el centro de Funchal podrás comer en alguno de los restaurantes más conocidos como: el Restaurante Do Forte, Restaurante Mozart, Armazem do Sal, Dos Combatentes, A Bica, Olives, L'Osteria, Vila do Peixe y Camara De Lobos.
Durante la semana Madeira es sosegada pero cuando llega el fin de semana se transforma por completo. Hay una multitud de discotecas y bares estupendos para bailar y charlar en varios puntos de la isla. Prueba algunos lugares conocidos como: El Chameleon, el Kool, El Copacabana situado dentro del casino, el Marginal y el Jam en el puerto y el Space Rocket.
1 888 RIU 4990