
En RIU somos conscientes de la importancia que el agua tiene para la vida y que es un bien limitado e indispensable. Por este motivo creemos en un uso responsable del agua y trabajamos para minimizar su desperdicio y maximizar su reutilización.
Ahorro total de agua
Durante el año 2007, el conjunto de medidas encaminadas a lograr un uso racional del agua ha dado resultados muy satisfactorios si se tiene en cuenta:
a) El número de estancias en hoteles RIU durante 2007 y;
b) El consumo medio por estancia en el sector.
Se ha calculado que el ahorro total de agua en 2007 ha sido de 1 hectómetro cúbico (1.000 millones de litros).
Para poder valorar la magnitud del ahorro se puede considerar que:
1. El agua ahorrada sería capaz de llenar el estadio de fútbol Santiago Bernabéu de Madrid (España) hasta rebosar o bien;
2. Si por un grifo abierto saliese un caudal de agua de 12 litros por minuto (que es la media de un grifo casero) tardaría 158 años y medio en igualar el volumen de agua ahorrado o bien;
3. El ahorro sería equivalente al consumo anual de agua en los hogares de 17000 españoles, según los últimos datos del INE (Instituto Nacional de Estadística de España).
1- Ahorro de agua en las habitaciones de hotel
- Agua en los inodoros:
Se calcula que en los países desarrollados un tercio del consumo doméstico de agua se emplea en los inodoros. Por este motivo en RIU estamos implementando las siguientes medidas:
1. Reducción en el volumen de la cisterna del inodoro: Se ha pasado de consumir 14 litros de agua por descarga a un intervalo de entre 6 y 9 litros según el modelo de cisterna.
2. Colocación de mecanismos de doble descarga: Constan de 2 botones y el volumen de agua generado depende de si sólo se pulsa un botón (en tal caso se descargan una media de 4 litros) o si se pulsan los 2 botones a un tiempo (en tal caso se produciría la descarga completa de la cisterna).
- Fomento del ahorro de agua entre los clientes:
1. En las habitaciones se han colocado carteles informativos que invitan a los clientes a ahorrar agua mediante la reutilización de las toallas.
2- Detección y reparación de pérdidas o fugas en las habitaciones
En RIU las labores de mantenimiento son esenciales, no sólo para presentar siempre un producto atractivo y de calidad al cliente, sino también, por ejemplo, para detectar posibles fugas en las canalizaciones y repararlas.
Este apartado es especialmente importante en los hoteles de temporada ya que suelen cerrar a finales de otoño y no abren hasta la primavera. Por ejemplo, un grifo de una habitación goteando puede llegar a perder entre 1.000 y 2.000 litros de agua al año. A su vez, si en un inodoro hubiese pérdidas, éstas podrían llegar a ser de 0,13 litros por minuto lo que supondría, en todo un año, 70.000 litros al año. Detectar estas fugas es esencial para un uso racional de agua y una reducción del consumo.
3- Reutilización de agua
- Depuradoras propias y reutilización:
RIU apuesta por la reutilización del agua que se consume en sus hoteles y por eso en muchos de los destinos en los que opera ha construido sus propias depuradoras de agua. Estas instalaciones tienen capacidad para tratar todas las aguas negras (procedentes de los inodoros y cocinas) y las grises (procedentes de las duchas y lavabos) que luego se reutilizan para el riego de los jardines.
Destinos con depuración propia y reciclado de agua:
Los Cabos (México): 2 hoteles con 1.544 habitaciones.
Puerto Plata (Rep. Dominicana): 3 hoteles con 1.617 habitaciones.
Punta Cana (Rep. Dominicana): 5 hoteles con 2.502 habitaciones.
Ocho Ríos (Jamaica): 1 hotel con 856 habitaciones.
Montego Bay (Jamaica): 1 hotel con 681 habitaciones.
Isla de Sal (Cabo Verde): 2 hoteles con 1.072 habitaciones.
Isla de Boavista (Cabo Verde): 1 hotel con 750 habitaciones.
Con estas instalaciones se gestiona el agua de un total de 9.022 habitaciones y se ahorra cerca de un 40% de agua.
Calculando el consumo medio por cliente podemos afirmar que el ahorro total supera los 600 millones de litros de agua al año.
Volviendo al ejemplo anterior, si por un grifo abierto saliese un caudal de agua de 12 litros por minuto, tardaría 106 años y medio en igualar al volumen de agua ahorrado.
- Instalación de doble circuito de agua:
El abastecimiento de agua potable del hotel utiliza agua sanitaria. La ventaja de la instalación de un doble circuito de agua en los hoteles es que permite recoger por separado las aguas jabonosas procedentes de las duchas y los lavabos. Este agua, una vez tratada, es reutilizada en las cisternas de los inodoros y para riego de los jardines del hotel.
De momento, este sistema se instalará en:
Riu Guanacaste: Está situado en Costa Rica y su apertura está prevista para noviembre de 2009.
Riu em Caçao: abrirá en la Isla de Karamboa en Cabo Verde en 2010/2011.
Con estas instalaciones se gestionará el agua de, aproximadamente, 1.700 habitaciones y se lograrán ahorros de hasta un 60% de agua.
Así pues, si tenemos en cuenta el consumo medio de agua por cliente, el ahorro anual total superará los 200 millones de litros de agua. Si recurrimos a la comparación anterior, si por un grifo abierto saliese un caudal de agua de 12 litros por minuto, tardaría algo más de 35 años en igualar al volumen de agua ahorrado.
4- Jardines
- Aplicación de técnicas de xerojardinería:
La xerojardinería es una técnica que surgió en los años 80 en Estados Unidos tras una sequía prolongada en Colorado que provocó restricciones de agua y, por lo tanto, la necesidad de crear espacios verdes cada vez más eficientes en su uso. El resultado de la aplicación son jardines que requieren menos agua y a la vez menos recursos humanos y materiales, ya que no necesitan de un mantenimiento intensivo ni de muchos fertilizantes o pesticidas.
RIU cuenta con hoteles en zonas en las que el agua es un bien escaso y estas técnicas han demostrado ser muy eficaces para resumir su consumo.
Para lograrlo, la xerojardinería consta de 7 fases o pasos:
1. Planificación y diseño del jardín
Consiste en estudiar factores como el clima, la orientación del terreno, las zonas de sol y sombra en función de las distintas estaciones, etc. En esta fase se divide el jardín en tres zonas según el consumo de agua en: alto, medio o bajo.
Para lograr un jardín eficiente, se reducen al máximo las zonas de consumo alto de agua y estas se sitúan en áreas muy visibles para los clientes como por ejemplo las piscinas o caminos. Estas zonas requieren un cuidado intensivo, mientras que las zonas de consumo medio se riegan con menos frecuencia. Finalmente, las plantas de las zonas con consumo bajo son regadas por la lluvia, excepto en zonas casi desérticas en las que se hacen riegos puntuales.
En hoteles como el Riu Santa Fe, situado en Cabo San Lucas (México) y el Riu Palace Aruba (Aruba) optamos por jardines muy eficientes en el que las zonas de consumo bajo dominan en el diseño, consiguiendo un ahorro considerable de agua.
2. Análisis del suelo
Este consiste en el estudio de las características físicas y químicas del suelo ya que van a ser factores clave a la hora de seleccionar las plantas. Esto nos ayuda a saber si es necesario añadir materia orgánica para enriquecer el suelo o allanar zonas para evitar la pérdida de agua por escorrentía y con ello la erosión del suelo.
3. Selección adecuada de las plantas
Las plantas deben escogerse según el diseño general del jardín y tener en cuenta el lugar que ocupan y las condiciones del suelo, iluminación y temperatura. Durante el diseño de los jardines (especialmente en los nuevos), se siguen los siguientes criterios: adaptación al clima de la zona; horas de sol requeridas por la planta; consumo de agua; resistencia a las enfermedades o plagas y resistencia a la polución.
4. Optimización de las zonas de césped
En países cálidos como España, en verano cada metro cuadrado de césped consume entre 7 y 10 litros al día de modo que tratamos de optimizar el uso del césped situándolo en zonas de alto valor añadido como piscinas y caminos, que son aquellas de las que más disfrutan los clientes.
5. Riego eficiente
Este principio conlleva aplicar medidas tales como la implantación de un proceso de reparación de fugas; la gestión de las horas de riego y el suministro de agua al jardín por zonas de consumo de agua independientes.
6. Utilización de recubrimientos vegetales ("Mulching")
La utilización de recubrimientos vegetales es una de las prácticas más beneficiosas porque conserva la humedad del suelo; reduce las pérdidas de agua por evaporación; disminuye la necesidad de aporte de agua en períodos de ausencia de lluvia; también reduce la aparición de malas hierbas (las cuales también consumen agua y recursos); la escorrentía superficial y finalmente disminuye la erosión del terreno.
Todo ello, además, logrando una mejora en la estética del jardín.
7. Mantenimiento
Este es uno de los principales factores ya que un correcto mantenimiento nos ayuda a aprovechar los beneficios de xerojardinería. Por ello se debe ajustar el riego en función de los periodos de lluvia, humedad ambiental u horas de sol; eliminar las plantas secas; cortar adecuadamente el césped y mantener la cubierta vegetal.