"Un grande en decadencia"
He sido cliente habitual del hotel, por lo que vengo notando el nivel de degradación en diferentes aspectos.
-Habitación: colchón que impide el descanso en unas vacaciones porque está destrozado, totalmente hundido, lo reportas en recepción y lo único que hacen es darte una botella de cava, pero no una solución.
-Piscina: carteles de prohibido colchonetas hinchables, balones etc… pues la piscina está llena de ellos
-Aparcamiento: el hotel tiene un aparcamiento pequeñito, por lo que aparcar es cuestión simplemente de rotación, tiene otra parte con barrera para el hotel y acceso dé servicios, lo que es increíble es que tengan bloqueados aparcamientos “VIP” para ciertas personas del hotel, con un dispositivo, plazas que quedan vacías pero imposible de utilizar, pero lo más grave es que muchos de los aparcamientos están ocupados por personal del hotel, camareros, cocina etc… que incluso si tú estás esperando para aparcar, se cubren entre ellos, un empleado que está aparcado espera para que no aparques tú, te dice que no se va, llega otro empleado y aparca.
Si el parking es para empleados, que no se anuncie como un hotel con parking, pero entre las plazas que tienen bloqueadas para minusválidos, que nunca se usan y tienen el dispositivo, las plazas bloqueadas por el hotel, sin uso, salvo por la que creo que es la directora del hotel, más las trampas de los empleados, no hay un sitio disponible.
En cuanto a alimentación, restaurantes bien, el Pepe Food, comida recalentada que en ocasiones da hasta miedo tomarse. Pude ver unas salchichas que habían sido recocinadas tantas veces, que estaban rotas.
En cuanto a bebida y animación, Riu no falla.
El hotel está en decadencia, es algo obvio, se permite todo y no hay control del comportamiento de los clientes, porque siempre llevan la razón los clientes parece, se les pide perdón por quitarles un vaso del filo de la piscina, donde claramente no puede tenerse.
Por mi parte creo que han perdido un cliente habitual.